DUDAS FRECUENTES DE LOS PACIENTES

La artroscopia está indicada para diagnosticar y tratar diversas lesiones de las articulaciones, como lesiones de meniscos, ligamentos, cartílago, manguito rotador e inestabilidad del hombro, mediante técnicas de mínima invasión.

 

Cuando el dolor y la limitación funcional ocasionados por el desgaste de la articulación no mejoran con tratamientos conservadores, un reemplazo articular puede ser la mejor opción para recuperar la movilidad y mejorar la calidad de vida.

No todas las lesiones necesitan cirugía. Después de una valoración especializada, se determina si el tratamiento más adecuado es conservador o quirúrgico, buscando siempre el mejor resultado para cada paciente.

El tiempo de recuperación depende del tipo de lesión, del procedimiento realizado y de las características de cada paciente. En muchos casos, la movilización inicia de forma temprana y se complementa con un programa de rehabilitación personalizado.

No. La artroscopia se realiza mediante pequeñas incisiones, lo que generalmente reduce el daño a los tejidos, el dolor postoperatorio y favorece una recuperación más rápida en comparación con la cirugía abierta.

No. Siempre que sea posible, se priorizan tratamientos para preservar la articulación. El reemplazo articular se recomienda cuando existe un daño avanzado y representa la mejor alternativa para recuperar la función y aliviar el dolor.

Scroll al inicio